Un sistema de planificación de recursos empresariales (ERP) ha sido entendido como una herramienta para el registro de la operación del negocio. Su valor ha radicado en centralizar información financiera, contable y operativa.
Sin embargo, ese enfoque, aunque necesario en su momento, también definió sus límites, el ERP era útil para saber qué ocurrió, pero insuficiente para anticipar lo que está por suceder. Hoy, esa definición ha quedado atrás, dando paso a una nueva generación de sistemas: el ERP con IA (inteligencia artificial).


