Cuando se trata de la transformación digital de una empresa, uno de los errores más comunes es ver al ERP como una herramienta operativa, cuando en realidad es el núcleo sobre el que se articula la evolución empresarial.
Estos sistemas integran procesos, y estructuran la forma en que una organización captura, procesa y convierte datos en decisiones. Por ello, la elección de una base de datos es una decisión crítica; en el caso de SAP Business One, esta elección suele girar en torno a dos caminos: SQL Server o HANA.


