El crecimiento empresarial es un reto tan emocionante como desafiante. Muchas empresas emergentes y en expansión se enfocan en captar nuevos clientes, aumentar sus ingresos y diversificar su oferta; sin embargo, un factor crucial que a menudo se subestima es el control administrativo, una disciplina que garantiza la eficiencia operativa, previene riesgos financieros y mejora la toma de decisiones estratégicas.